Biblia de JünemannNT · Jünemann El libro

Sobre esta edición

La versión de Jünemann y su traductor

Qué clase de traducción es esta, por qué se lee como se lee, y quién fue el sacerdote germano-chileno que la hizo entre 1921 y 1928.

I · La traducción

Como si escribiera en griego con palabras castellanas.

Esta versión de la Biblia no nació de un plan académico. Jünemann la había deseado durante mucho tiempo, sin atreverse a comenzarla. La cogió, cuenta, de un día para otro, y por un motivo que no esperaba: una lectora que le dijo «cuando abro el evangelio, no sé lo que me pasa: me olvido de todo».

Quien abra estas páginas esperando la fluidez de una traducción moderna se llevará una sorpresa. Jünemann tradujo con una literalidad extrema: sigue el orden de las palabras del griego, conserva sus inversiones, y el resultado es como si escribiera en griego con palabras castellanas. El defecto y la fortaleza son la misma cosa, vista desde lados opuestos.

Desde los mejores códices

Para el Antiguo Testamento tomó la Septuaginta, y no el texto masorético hebreo del que derivan casi todas las Biblias castellanas. Para el Nuevo Testamento trabajó, según declara la portada, «según los mejores códices (vaticano, sinaítico, alejandrino) y sus ediciones».

Una literalidad obstinada

Una traducción libre decide por el lector: elige entre los sentidos posibles de una palabra, deshace una ambigüedad, suaviza una aspereza. Jünemann se niega a decidir. Deja que el griego se asome a través del castellano y devuelve al lector la incomodidad de pensar qué dice el texto.

Para leer junto al original

Porque respeta el orden del griego, esta versión se presta como ninguna otra a la lectura interlineal: cada palabra griega encuentra casi en el mismo lugar la palabra castellana que Jünemann eligió para ella. Es la razón de ser del interlineal de este sitio.

Un ejemplo · Mt. 1, 1El orden del griego, conservado
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Jünemann Libro de generación de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham;

Ocho palabras griegas, ocho posiciones respetadas. Donde el castellano exige una preposición («de generación», «de David») Jünemann la añade, pero no mueve nada de su sitio.

«Tan fiel he traducido la palabra divina en lengua española, que no tenga que avergonzarme, yo, ante Dios, de irreverente; ni ella ante los hombres, de pobre».
Advertencia preliminar · Nuevo Testamento, Concepción, 1928
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II · Las notas

1782 notas de un profesor de griego, no de un teólogo.

Son breves, a veces de una sola palabra, y casi nunca explican doctrina: aclaran una voz difícil, señalan una variante de los códices, precisan un giro que el castellano no recoge. Son las notas de un profesor de griego que se sienta al lado del lector, no las de un teólogo que le indica cómo debe interpretarlo.

En la página impresa van al pie, llamadas con una letra volada; cada nota empieza con el número del versículo al que pertenece. En el lector en línea se leen al margen del versículo, y en el interlineal, junto a la palabra que anotan.

Notas del traductor · Mateo 1

  1. a18Sin — Todas las notas de interpretación son de los santos padres y de autorizados exegetas católicos.
  2. b20Visión.
  3. c25«Primogénito». J. E. —El Evangelio constata la virginidad de María como madre de Cristo.
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III · El traductor

Un políglota de nueve lenguas del que casi nadie se acuerda.

Retrato de Guillermo Jünemann Beckschäfer
Guillermo Jünemann Beckschäfer, presbítero · 1855–1938

Nació el 28 de mayo de 1855 en Welwer, Westfalia. Tenía ocho años cuando la familia se embarcó hacia Chile: la travesía duró cuatro meses y medio —el Atlántico, el Cabo de Hornos, el Pacífico— y en 1863 los Jünemann se establecieron en Puerto Montt. El castellano le costó; el latín y el griego, no.

En 1872 viajó a Concepción, invitado por el obispo Hipólito Salas, y allí fue ordenado sacerdote el 18 de marzo de 1880. Su vida transcurrió entera en aquella diócesis, y no solo entre libros: profesor y rector del seminario, capellán, párroco de Coronel en la cuenca del carbón.

Publicó más de una veintena de libros —varios en la casa Herder, de Friburgo— y en 1902 su traducción de la Ilíada, «directa fidelísima y crítica». El griego no era para él una herramienta ocasional: era el oficio de toda una vida.

Entre 1921 y 1928 hizo lo que nadie había hecho antes en lengua castellana: verter la Biblia entera desde el griego, la primera Biblia completa traducida en América Latina. De ella solo llegó a las prensas el Nuevo Testamento, que apenas circuló. Murió en Tomé el 21 de octubre de 1938.

  1. 1855Nace en Welwer, Westfalia
  2. 1863La familia se establece en Puerto Montt
  3. 1880Ordenado sacerdote en Concepción
  4. 1902Publica su traducción de la Ilíada
  5. 1921–28Traduce la Biblia entera del griego
  6. 1938Muere en Tomé, el 21 de octubre
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Lo mejor que puede hacerse con esta versión es leerla.

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Agios Ediciones

Mendoza · MMXXVI