Libros históricos
Libro Segundo de los Reyes
El aceite de la viuda. El hijo de la sunamita.
Alimento sanado. Multiplicación de panes.
1Y mujer una de los hijos de los profetas clamaba a Eliseo, diciendo: «Tu siervo, mi marido murió, y tú conoces que tu siervo era temeroso del Señor; y el acreedor ha venido a tomarme los dos hijos míos para siervos». 2Y díjola Eliseo: «¿Qué te he de hacer»? Cuéntame qué tienes en casa» Y ella dijo: «No tiene tu sierva nada en la casa sino una vasija con que me he de ungir, aceite». 3Y díjola: «Ve, pídete vasos, de fuera, de todos tus vecinos; vasos vacíos; no te acortes. 4Y entrarás y cerrarás la puerta tras de ti y tras tus hijos; e irás vertiendo aceite en todos estos vasos y el lleno alzarás». 5Y retiróse de él. Y cerró la puerta tras sí y tras sus hijos; ellos acercábanse a ella y ella vertía hasta llenarse los vasos. 6Y dijo a sus hijos: «Traedme todavía el vaso». Y dijéronla: «No hay ya vaso». Y paró el aceite. 7Y vino y anunció al hombre de Dios, y dijo Eliseo: «Ve y vende el aceite; y pagarás tus deudas; y tú y tus hijos viviréis en el sobrante aceite».
8Y vino un día, y pasó Eliseo a Samaria, y allí, una mujer grande, y retúvole a comer pan; y aconteció, al pasar él bastante, hospedábase allí a comer. 9Y dijo la mujer a su marido: «He aquí ahora he conocido que es un hombre de Dios santo, éste que pasa por nosotros a menudo; 10hagámosle ahora un terrado, lugar pequeño y pongámosle allí lecho, y mesa, y silla, y candelabro; y será, al pasar él a nosotros que se hospedará ahí». 11Y aconteció un día que entró allí y hospedóse en el terrado y durmió allí. 12Y dijo a Giezi, niñito suyo: «Llámame a la sunamita ésta». Y llamóla y paróse a faz de él. 13Y díjole: «Dile ahora: «He aquí has salido de ti, por nosotros con esta salidaa; ¿qué hay que hacer por ti? ¿Si tienes palabra para el rey o para el príncipe de la milicia?» Pero ella dijo: «En medio del pueblo, yo soy, habitob». 14Y dijo a Giezi: «¿Qué hay que hacer»? Y dijo Giezi el niñito de él: «A la verdad, hijo no tiene y su marido, anciano». 15Y dijo: «Llámala». Y llamóla; y paróse a la puerta. 16Y díjola Eliseo: «En este tiempo, al año, viviendo túc, abrazarás a un hijo». Mas ella dijo: «No, señor, hombre de Dios: no mientas a tu sierva». 17Y concibió la mujer, y parió un hijo, en este tiempo, al año, viviendo; como le habló Eliseo. 18Y creció el niñito; y aconteció, al salir su padre a los segadores, 19dijo a su padre: «¡Mi cabeza! mi cabeza! «Y dijo ald niñito: «Llévale a su madre», 20Y llevóle a su madre, y durmió sobre sus rodillas hasta mediodía, y murió. 21Y subióle y acostóle en el lecho del hombre de Dios y cerró tras él y salió; 22y llamó a su marido y le dijo: «Envíame ahora uno de los niñitos y una de las asnas, y correré hasta el hombre de Dios, y volveré». 23Y dijo: «¿Qué por qué tú has de ir a él hoy, noe neomenia, ni sábado?» Y ella dijo: «Paz»f. 24Y aparejó el asna y dijo a su sirviente: «Anda, camina; no me detengas en el marchar, sino diciéndote yo; 25¡Acá! e irás y vendrás al hombre de Dios, al monte, al Carmelo»g. Y fue y vino hasta el hombre de Dios, al monte, y aconteció, al verla Eliseo venir, dijo a Giezi, su mozo: «He ahí ahora a la sunamita aquella; 26ya corre a su encuentro, y dirás: «¿La paz a ti? ¿La paz a tu marido? ¿La paz a tu niñito?» Y ella dijo: «Paz». 27Y vino a Eliseo al monte y estrechóle los pies y acercóse Giezi a quitarla: Y dijo Eliseo: «Déjala, que el alma de ella, muy dolorida en ella, y el Señor ha ocultado de mí, y no anunciádome». 28Y ella dijo: «¿Acaso he pedido hijo a mi señor? ¿Que no dije: «No me engañes?». 29Y dijo Eliseo a Giezi: «Ciñe tu lomo, y toma mi báculo en tu mano, y ve, que, si hallares varón, no le bendigash y si te bendijere varón, no le respondas; y pondrás mi báculo sobre el rostro del niñito». 30Y dijo la madre del niñito: «¡Vive Señor y vive tu alma, si te he de dejar!» Y levantóse Eliseo y fue en pos. 31Y Giezi pasó delante de ella y puso el báculo sobre el rostro del niñito; y no había voz, y no había oído; y volvió al encuentro de él y anuncióle diciendo: «No ha despertado el niñito». 32Y entró Eliseo en la casa, y he aquí el niñito muerto recostado en el lecho de él. 33Y entró Eliseo en la casa y cerró la puerta tras los dos ellos, y oró al Señor. 34Y subió y acostóse sobre el niñito, y puso su boca sobre la boca de él; y sus ojos sobre los ojos de él, y sus manos sobre las manos de él y encogióse sobre él; y fue calentándose la carne del niñito. 35Y volvió y anduvo en la casa acá y acá; y subió y encogióse, juntándose, sobre el niñito hasta siete vecesi; y abrió el niñito sus ojos. 36Y voceó Eliseo a Giezi y dijo: «Llama a esa sunamita». Y llamóla y entró a él, y dijo Eliseo: «Toma tu hijo» 37Y entró la mujer y cayó sobre los pies de él, y adoró en la tierra; y tomó su hijo y salió.
38Y Eliseo volvió a Gálgala; y había hambre en la tierra; y los hijos de los profetas asentáronse a faz de él; y dijo Eliseo a su criado: «Pon la olla la grande, y cuece cocimiento a los hijos de los profetas». 39Y salió al campo a recoger hierbas, y halló una vid en el campo y recogió de ella coloquíntida silvestre, lleno su manto; y viniendo, echó en la olla del cocimiento; pues no conocían. 40Y toca a los varones comer; y aconteció, al comer ellos del cocimiento, que gritaron y dijeron: «¡Muerte en la olla, hombre de Dios!». Y no pudieron comer. 41Y dijo: «Tomad harina y echad en la olla». Y dijo Eliseo a Giezi a su criado: «Vacía para el pueblo, y coman». Y no hubo allí ya palabra mala en la olla.
42Y un varón pasó de Baal-Salisá y trajo al hombre de Dios, de primicias veinte panes cebadeños y masas; y dijo: «Dad al pueblo, y coman». 43Y dijo su servidor: «¿Qué doy esto delante de cien varones?» Y dijo: «Dad al pueblo, y coman, pues esto dice el Señor: «Comerán y dejarán». 44Y dio a faz de ellos, y comieron y dejaron; según la palabra del Señor.
- a13= Te has afanado tanto.
- b13= Cuanto a mí, habito en paz con todos.
- c16= Felizmente parirás.
- d19= A un.
- e23= Siendo.
- f23Hay tranquilidad, bienestar. Nada grave hay que me obligue a ir.
- g25Desde: ¡Acá! ... falta en el H.
- h29No le digas: «Bien», «pásalo bien».
- i35En lugar de: «sobre el niñito «dice el H.: «y el niñito estornudó siete veces». V.: «bostezó».