Cartas de san Pablo
Epístola a los Hebreos
Exhortación a permanecer en la fe y confianza, a ejemplo de Abrahán
1Por lo cual, preteriendo la del principio del Cristo palabraa, a la perfección dirijámonos, no de nuevo fundamento echando de penitencia de muertas obras y fe en Dios, 2de bautismosb doctrina y de imposición de manos, de resurrección de muertos y juicio eterno. 3Y esto haremos, si lo permitiere Dios. 4Pues imposiblec que, los que una vez han sido iluminados, y han gustado el don el celestial y partícipes han sido hechos del Espíritu Santo, 5y la hermosa han gustado de Dios palabra y las virtudes del venidero siglo,d 6y han recaído; otra vez se renueven a penitencia; crucificando otra vez, para sí, al Hijo de Dios y exhibiendo.e 7Pues tierra que se ha embebido, la sobre ella a menudo caída lluvia, y genera hierba útil a aquéllos por quienes también se cultiva; ha participado de bendición de Dios; 8pero, produciendo espinas y abrojos, réprobaf y de maldición cerca; cuyo fin en quema. 9Pero persuadidos estamos, cuanto a vosotros, amados, de lo mejor y próximo a salud; aunque así hablamos. 10Que no injusto Dios, para olvidarse de vuestra obra y del amor que habéis demostrado para con su nombre, habiendo servido a los santos y sirviendo. 11Pero anhelamos que cada uno de vosotros demuestre empeño en el pleno aseguramiento de la esperanza, hasta el fin, 12para no tardos haceros, sino imitadores de los que, por fe y longanimidad, heredan las promesas. 13Pues a Abrahán prometiendo Dios, ya que a nadie tenía mayor por quien jurar, juró por sí mismo, 14diciendo: Gen. 22,16. «En verdad, bendiciendo te he de bendecir, y multiplicando, multiplicarte. 15Y así, longanimándose, alcanzó la promesa. 16Pues hombres por el mayor juran y de toda, para ellos, controversia fin en firmezag, el juramento; 17en lo que, más abundantemente queriendo Dios demostrar a los herederos de la promesa lo inmutable de su determinación, interpuso el juramento; 18a fin de que, por dos cosas inmutables,h en las cuales imposiblei que mienta Dios, poderosa consolación tengamos los que nos hemos refugiado a asirnos a la propuesta esperanza. 19La que como áncora tenemos del alma y segura y firme, y que entra en lo interior del velo; 20adonde precursor por nosotros entró Jesús, según el orden de Melquisedec, sumo pontífice hecho por el siglo.
- a1Prescindiendo por ahora, de los rudimentos y verdades fundamentales de la penitencia de obras de muerte y fe, etc. (pues esto haremos, si Dios lo permite) subamos a la perfección; a lo más alto.
- b2El de Juan y otros.
- c4Es. —Moralmente imposible es que el apóstata criminal se convierta.
- d5Las fuerzas: las divinas atracciones de la vida del cielo.
- e6Apostatando de Cristo, hacen lo que los judíos: crucifican a Cristo y entréganle al ludibrio de los incrédulos.
- f8Es.
- g16Es.
- h18La promesa y el juramento.
- i18Es.