Libros poéticos y sapienciales
Libro de Job
Considera Job la prosperidad de los malos
1Y, respondiendo Job, dice:
2«Oíd, oíd mis palabras, para que no me venga de vosotros esta consolacióna. 3Soportadme, y, yo hablaré; después no os reiréis de mí. 4Y ¿qué? ¿Acaso de hombre mi castigo? ¿O por qué no me airaré? 5Mirándome a mí, os habéis de maravillar, la mano poniendo sobre la mejilla. 6Puesto que, al recordarlob me he solicitado, y apodéranse de mis carnes dolores: 7¿Por qué los impíos viven, y se han envejecido también en las riquezas? 8Su simiente, según su alma, y sus hijos, ante sus ojos. 9Sus casas abundan; y temor en parte alguna; y flagelo, del Señor, no está sobre ellos. 10Su vaca no ha malparido, y salvádose su preñada y no ha faltado. 11Y permanecen como ovejas sempiternasc, y sus párvulos, juegan. 12Cogiendo salterio y cítara, regocíjanse a son de cantar. 13Y han terminado en bienandanza su vida, y en reposo de infiernod se han dormido. 14Y dicee al Señor: «¡Quita de mí! tus caminos conocer no quiero. 15¿Qué, el Omnipotente para que le sirvamos? Y ¿qué provecho, de que le roguemos?». 16Pues en manos estaba de ellos la bienandanza y las obras de los impíos no miraf. 17Pero no, sino queg de los impíos la lámpara se apagará, y vendrá sobre ellos la ruina; y angustias se apoderarán de ellos por la ira. 18Y serán cual pajas al viento, o cual polvo que arrebató la tormenta. 19Falten a los hijos sus bienesh; —le retribuirái a él y conocerá. 20Vean sus ojos su propia matanza, y por el Señor no sea salvado. 21Porque su voluntadj en su casa, después de él y los números de sus lunas han sido desgarrados. 22¿Acaso no es el Señor el que enseña entendimiento y ciencia? ¿Y él mismo homicidiosk juzgará? 23Este muere en la fuerza de su entereza y todo dichoso y rico; 24y sus vísceras, llenas de grosura, y su médula se dilata. 25Aquel muere de amargura de alma, sin haber gustado ningún bien. 26Y juntos en la tierra se duermen, y putrefacción los ha cubierto. 27Así es que os conozco; lo que, con audacia, me asediáis, 28hasta decirme: «¿Dónde está la casa del príncipel?» Y ¿dónde está el albergue de las tiendas de los impíos?»m. 29Preguntad a los que pasan por el caminon, y las manifestaciones de ellos no habéis de desechar: 30Porque para el día de la perdición es elevado el malo; para el día de la ira de élo serán llevados. 31¿Qué anunciará, en su faz, su camino y lo que él ha hecho? ¿Quién le retribuirá? 32Y él a tumbas ha sido llevado, y entre muchedumbre ha vigiladop. 33Se le han endulzado las guijas del torrenteq; y después de él todo hombre partirá; y antes de él, innumerablesr.
34Y ¿por qué me consoláis con cosas vanas? Y el ser aliviado yo por vosotros— ¡nada!s.
- a2Para que me consoléis así.
- b6Lo que va a decir.
- c11Inmortales, inmarchitas.
- d13Muerte.
- e14El impío feliz.
- f16Dios les da la dicha; y se desentiende por ahora de sus obras.
- g17Según decís vosotros.
- h19Hasta aquí la alusión irónica a los razonamientos de los amigos.
- i19Dios.
- j21Es nula en su casa: sus hijos, cuya vida ha sido abreviada, desgarrada.
- k22Crímenes.
- l28El noble bueno.
- m28Esto se refiere al mismo Job.
- n29Viajero sabedor de lo que sucede en el mundo; esto es: que muchos buenos sufren, y muchos malvados prosperan.
- o30De Dios —Hasta la muerte prospera el malo.
- p32Entre muchedumbres de muertos vela, está como vivo por sus mausoleos.
- q33Las piedras, la tierra del sepulcro.
- r33Morirán felices como él, incontables; así como han muerto antes de él.
- s34Mentido es el consuelo que me dais; pues no a todos los malos castiga Dios en esta vida.