Libros históricos
Judit
Fuga de los asirios
1Y, al oír los que en las tiendas estaban, aterráronse por lo acontecido; 2y cayó sobre ellos el temor y temblor, y no hubo hombre que quedara a la faz de su prójimo sino que desparramándose unánimemente huyeron por todo el camino del llano y de la montaña. 3Y los acampados en contorno de Betulia se volvieron a la huida; y entonces los hijos de Israel, todo varón guerrero de ellos se desparramaron sobre ellos. 4Y envió Ozías a Baitomastaím, y Bebai, y Cobaí, y Colá, a todo confín de Israel, los anunciantes de lo consumado, y para que todos se desparramasen al par contra los enemigos para su perdición. 5Pero, cuando oyeron los hijos de Israel, todos unánimemente se precipitaron sobre ellos; y destrozábanlos hasta Cobá; pero también los de Jerusalén llegaron y de toda la montaña; porque les anunciaron lo acontecido al real de sus enemigos, y los de Galaad y los de Galilea encerráronlos con plaga grande, hasta que pasaron a lo largo de Damasco y sus confines. 6Pero los demás, los habitantes de Betulia, precipitáronse sobre el real de Asur, y los saquearon, y enriqueciéronse sobremanera. 7Mas los hijos de Israel, volviendo del destrozo, se apoderaron de los demás; y las aldeas y alquerías de la montaña y llanura cogieron mucho botín; pues era una muchedumbre mucha sobremanera. 8Y Joacim, el sumo sacerdote, y la ancianidad de los hijos de Israel, los habitantes de Jerusalén vinieron a mirar los bienes que hizo el Señor a Israel y a ver a Judit y hablar con ella paz. 9Y, cuando entraron a ella, bendijéronla todos unánimemente y dijeron a ella: «Tú, sublimidad de Israel; tú, júbilo grande de Israel; tú, gloriación grande de nuestro linaje. 10Has hecho todo esto en mano tuya; has hecho lo bueno con Israel; y complázcase en ellos Dios; bendita seas ante el omnipotente Señor, por el sempiterno tiempo.» Y dijo todo el pueblo: «Sea.» 11Y despojó el pueblo el real por días treinta; y dieron a Judit el pabellón de Holofernes y toda la vajilla de plata y los lechos y las tazas y todo el ajuar de él; y, cogiendo ella misma puso sobre su mula y unció sus carros y amontonólo sobre ellos. 12Y corrió al par toda mujer de Israel a verla, y bendijéronla y le hicieron coro de ellas, y cogió tirsosa en sus manos y dio a las mujeres las con ella; 13y fueron coronadas de oliva ella y las que estaban con ella; y precedió a todo el pueblo, en danza conduciendo a todas las mujeres; y seguía todo varón de Israel, armados, con coronas, y cantares en la boca de ellos. 14Y entonó Judit esta confesión, en todo Israel y contestaba todo el pueblo esta alabanza.
- a12Varas engalanadas.