Cartas de san Pablo
Epístola a los Romanos
Dios es el juez
1Y al débil en la fea acoged, no para juicios de opiniones. 2Uno creeb comer todo; otro, enfermoc, hortalizas come. 3El que come, al que no come, no desprecie; y el que no come, al que come no juzgue; pues Dios le ha acogido. 4Tú ¿quién eres el que juzgas a ajeno siervo? Para el propio Señor álzased o cae; alzaráse, empero; porque puede el Señor alzarle. 5Uno juzga día ante díae; otro juzga todo día. Cada cual en el propio sentir plenamente se confirme.f 6El que observa el día, para Señor observa (y el que no observa el día, para Señor no observa). Y el que come, para Señor come; pues agradece a Dios; y el que no come, para Señor no come, y agradece a Dios. 7Pues nadie de nosotros para sí mismo vive; y nadie para sí mismo muere; 8pues sea que vivamos, para el Señor vivimos; sea que muramos, para el Señor morimos. Luego sea que vivamos, sea que muramos, del Señor somos. 9Que, para esto, Cristo murió y ha vividog, para que, y a muertos y a vivos señoree. 10Y tú ¿qué juzgas a tu hermano? O también tú ¿qué desprecias a tu hermano? Pues todos nos presentaremos al tribunal de Dios. 11Que escrito está: Is. 45,23.
¡Vivo yo!, dice Señor: que a mí se doblará toda rodilla; y toda lengua confesará a Dios.
12Por consiguiente cada uno de nosotros acerca de sí mismo razón dará a Dios. 13Luego, no más ya unos a otros juzguemos; sino esto juzgad más bien: el no poner tropiezo al hermano o escándalo. 14Sé y estoy cierto, en Señor Jesús, de que nada comúnh por sí mismo, sino para el que cree que algo común es; —para aquél, común.i 15Pues, si por comida tu hermano es contristado, ya no, según caridad caminas. No con tu comida a aquél pierdas, por quien Cristo murió. 16No se blasfeme, pues, vuestro bien.j 17Que no es el reino de Dios comida y bebida, sino justicia, y paz, y gozo en Espíritu Santo; 18pues el que en esto sirve al Cristo ¡bienplaciente a Dios y probadok a los hombres! 19Por lo tanto, lo de la paz persigamos y lo de la edificación de los unos a los otros (guardemos). 20No a causa de comida deshagas la obra de Dios. Todas las cosas ciertamente puras; pero malo para el hombre el que, por medio de tropiezo, come; 21Bello el no comer carnes, ni beber vino, nil en lo que tu hermano tropieza, o se escandaliza o flaquea. 22Tú, la fe que tienes, para ti mismo ten a faz de Dios. Bienaventurado el que no juzgam a sí mismo en lo que probare; 23pero el que, vacilando, comiere, condenado está, porque no de fen; y todo lo no de fe, pecado es.
- a1La buena fe —dictamen de la conciencia.
- b2Poder comer.
- c2En la fe.
- d4Alzarse, caer (términos forenses) por ser absuelto o condenado.
- e5Distingue entre día y día; otro los cree todos iguales.
- f5Se forme conciencia plenamente.
- g9Revivido; está vivo.
- h14Impuro.
- i14Es.
- j16El de la libertad.
- k18Aprobado por ellos.
- l21Hacer.
- m22Condena, tiene remordimiento.
- n23De buena fe ha comido.