Cartas católicas
Epístola de Santiago
Contra los avaros. De la paciencia; juramento; extremaunción, confesión, acción y celo
1Ea; ahora, los ricos, llorad ululando sobre vuestros infortunios los que llegan. 2Vuestra riqueza podrida está, y las vestiduras vuestras apolilladas están; 3el oro vuestro y la plata se han enmohecido, y el moho de ellos en testimonio os será y comerá vuestras carnes, como fuego. Habéis atesorado para los últimos días.a 4He aquí el jornal de los obreros los que segaron vuestras regiones, el defraudado por vosotros, grita; y los clamores de los que han cosechado, en las orejas del Señor sabaotb ha entrado. 5Os habéis holgado sobre la tierra, y lujuriado, nutrido vuestros corazones para día de degüello. 6Condenasteis, matasteis al justo: no os resiste. 7Longanimaos, pues, hermanos, hasta la parusiac del Señor. He aquí el labrador aguarda el precioso fruto de la tierra, longanimándose con él, hasta coger el temprano y el tardío. 8Longanimaos también vosotros; confirmad vuestros corazones; que la parusia del Señor se ha acercado. 9No os lamentéis, hermanos, unos contra otros, para que no se os juzgue; he aquí el juez a las puertas está. 10Por dechado tomad, hermanos, del sufrimiento y la longanimidad, a los profetas, que hablaron en el nombre de Señor. 11He aquí felicitamos a los que sufrieron: el sufrimiento de Job habéis oído y el fin de Señor visto; pues de muchas entrañasd es el Señor, y misericordioso— 12Pero, ante todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra; ni otro alguno juramento; y sea de vosotros el «Sí; sí»; y el «No; no»; porque bajo de juicio no caigáis. 13¿Sufre alguno entre vosotros? Ore. ¿Goza alguno? Cante. 14¿Enférmase alguno entre vosotros? Llame a sí a los presbíteros de la iglesia, y oren sobre él, ungiéndole con óleo, en el nombre del Señor. 15Y la oración de la fe salvará al enfermo; y levantarálee el Señor; y si pecados hubiere hecho, perdonaránsele. 16Confesaos, pues, unos a otros los pecados y orad los unos por los otros; para que sanéis. —Mucho puede plegaria de justo asidua. 17Elías hombre era pasible igual a nosotros; y con oración oró que no lloviera, y no llovió sobre la tierra, años tres y meses seis; 18Y de nuevo oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra brotó su fruto. 19Hermanos míos, si alguno entre vosotros se extraviare de la verdad, y le convirtiere alguno; 20conozca que, quien convirtiere a pecador de extravío de su camino, salvará el alma de él de muerte y cubrirá muchedumbre de pecadosf.
- a3Ira para los días del juicio.
- b4«De los ejércitos» celestiales.
- c7Segunda venida.
- d11Muy blando de entrañas.
- e15Espiritual y corporalmente, infundiéndole fuerza.
- f20Ajenos y propios.