Apocalipsis
Apocalipsis de san Juan
1Y vi que abrió el Cordero uno de los siete sellos; y oí uno de los cuatro vivientes, diciendo, cual con voz de trueno: «Ven y ve». 2Y vi, y he aquí un corcel albo, y el sentado en él, teniendo arco, y diósele corona, y salió venciendo, y para vencera.
3Y, cuando abrió el sello, el segundo, oí al segundo viviente diciendo: «Ven». 4Y salió otro corcel, rojizo, y al sentado en él diósele quitar la paz de la tierra y para que unos a otros se degollaran, y diósele cuchilla grandeb.
5Y, cuando abrió el sello el tercero, oí al tercer viviente diciendo: «Ven». Y vi, y he aquí un corcel negro, y él sentado en él, teniendo balanza en su mano. 6Y oí cual voz en medio de los cuatro vivientes, diciendo: «Ración de trigo a denario, y tres raciones de cebada, a denario; y al aceite y al vino no dañesc.
7Y, cuando abrió el sello el cuarto, oí voz del cuarto viviente, diciendo: «Ven». 8Y vi, y he aquí un corcel jalde, y el sentado sobre él, —su nombre: «la muerte»; y el infierno seguíale, y dióseles potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar en espada, y en hambre y en muerte, y por las fieras de la tierra.
9Y, cuando abrió el quinto sello, vi por debajo del altar las almas de los degollados por la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. 10Y clamaban con voz grande, diciendo: «¿Hasta cuándo, el Soberano, el santo y verdadero, no juzgas y vindicas nuestra sangre de los que habitan sobre la tierra? 11Y dióseles a cada uno estola alba, y díjoseles que reposaran todavía tiempo pequeño, hasta completarse, y sus consiervos y sus hermanos los que habían de ser matados cual, también ellosd.
12Y vi, cuando abrió el sello el sexto, y terremoto grande fue, y el sol fue tornándose negro cual cilicioe, y la luna entera fue tornándose cual sangre, 13y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como una higuera arroja sus higos invernizos, de viento grande sacudida: 14y el cielo fue cediendo, como libro que se arrolla; y todo monte e isla de sus lugares moviéronse. 15Y los reyes de la tierra y los magnates, y los tribunos, y los ricos, y los fuertes, y todo siervo y libre ocultáronse en las cavernas y en las peñas de los montes; 16y dicen a los montes y a las peñas: «Caed sobre nosotros y ocultadnos de la faz del sentado en el trono, y de la ira del Cordero; 17porque ha llegado el día el grande de la ira de ellos; ¿y quién se puede sostener?».
- a2Símbolo de Cristo triunfador pacífico y perfecto.
- b4Cristo vengador.
- c6Cristo castigando con hambre. El denario era el jornal. Mitiga la gran carestía, eximiendo de ella aceite y vino.
- d11Son los mártires cuya sangre clama a Dios contra sus inmoladores. Están en la gloria; pero al fin de los tiempos con los que ha de matar el anticristo, celebrarán el gran triunfo.
- e12Saco negro áspero, de pelo.