Libros poéticos y sapienciales
El Eclesiastés
De la avaricia
1Hay malandanza que vi bajo el sol y mucha es bajo el hombre; 2varón a quien le dará Dios riquezas, y haberes y gloria, y no hay quien prive a su alma de todo lo que deseare; y no le permitirá Dios comer de ellos, pues varón extraño lo comerá. Esto vanidad y enfermedad mala es. 3Si engendrare un varón ciento, y años muchos viviere, y muchedumbre la que fueren los días de los años de él, y su alma no se llenare de la bienandanza y ni sepulcro siquiera tuviere; he dicho: «Mejor, sobre él, lo abortivo». 4pues en vanidada ha venido, y en tinieblas su nombre se cubrirá; 5asimismo el sol no vio, y no conoció descansosb a este sobre éste. 6Aunque hubiere vivido de mil años vueltasc y bienandanza no visto ¿acaso a lugar uno no va? 7Toda labor de hombre, para su bocad; empero su alma no se llenará. 8Pues abundancia tiene el sabio sobre el insensatoe; por cuanto el pobref sabe afrontar la vidag. 9Buena, la vista de ojos sobre el que va de almah: asimismo, esto, vanidad y afán de espíritu. 10Si algo ha acontecido, ya está llamado el nombre de él, y es conocido lo que es el hombre, y, no podrá ser juzgado con el fuerte sobre éli; 11pues hay palabrasj muchas que multiplican la vanidad.
- a4En vano.
- b5Ventajas, refrigerios al uno sobre el otro. Para el abortivo no ha habido desventajas; sufrimientos como los hay para el avaro.
- c6Vueltos; dos mil.
- d7Comer, vivir.
- e8Avaro.
- f8O sabio; pues los sabios comúnmente no son ricos.
- g8Gozar.
- h9Mejor es contentarse con lo que se ve, no tiene que dejarse llevar de deseos y ambiciones.
- i10Todo lo que acontece está determinado; manifiesto que es obra del hombre, cuyo nombre es: «Adán» (tierra) fragilidad y que no puede parangonarse con el más fuerte que él: Dios.
- j11Planes de los avaros acerca del porvenir de sus riquezas.