Pentateuco
Génesis
Benjamín en Egipto
1Y el hambre prevaleció sobre la tierra. 2Y aconteció que, cuando acabaron de comer todo el trigo que trajeran de Egipto, díjoles su padre: «De nuevo yendo, compradnos unos pocos víveres». 3Y díjole Judá, diciendo: «Con conjuración nos ha conjurado el hombre, diciendo: «No veréis mi faz, si vuestro hermano el menor no descendiere a mí. 4Si, pues, enviares nuestro hermano con nosotros, descenderemos, y compraremos víveres; 5pero, si no enviares nuestro hermano con nosotros, no iremos; pues el hombre díjonos, diciendo: «No veréis mi faz, si vuestro hermano el menor no está con vosotros».
6Y dijo Israel: «¿Porqué me habéis hecho mal, anunciando al hombre que tenéis hermano?» 7Y ellos dijeron: «Preguntando preguntónos el hombre por nuestro linaje, diciendo: «¿Si aún vuestro padre vive? ¿Si tenéis hermanos? Y le anunciamos según su pregunta. ¿Acaso sabíamos que nos diría: «Traed vuestro hermano?» 8Y dijo Judá a Israel su padre: «Envía el niñito conmigo, y levantándonos, partiremos, para que vivamos y no muramos, así nosotros como tú, como nuestros pequeñuelos. 9Y yo le recibo: de mi mano pídele: si no te le trajere y pusiere delante de ti, pecado habré contra ti todos los días. 10Pues si no hubiéramos tardado, ya volviéramos dos veces». 11Y díjoles Israel su padre: «Si así es, esto haced: tomad de lo selecto de la tierra en vuestros vasos y llevad al hombre dones: de resina y de miel; timiama y bálsamo, y terebinto y nueces. 12Y el dinero doble llevad en vuestras manos; el dinero el devuelto en vuestras alforjas, devolved con vosotros; acaso fue error. 13Y a vuestro hermano tomad, y, levantándoos, id al hombre. 14Y mi Dios todopoderoso os dé gracia delante del hombre, y remita vuestro hermano el otro y Benjamín; yo, empero, así como he quedado sin hijos, he quedado sin hijos». 15Y, tomando los varones estos dones, el dinero doble, tomaron en sus manos y a Benjamín; y, levantándose, descendieron a Egipto, y presentáronse delante de José. 16Y vióles José y a Benjamín su hermano, y mandó al que era sobre su casa: «Entra los hombres en la casa, y mata víctimas y dispón; que conmigo comerán los hombres pan al mediodía». 17E hizo el hombre según dijo José y entró los hombres en la casa de José. 18Y temieron los hombres cuando se les llevó a la casa de José, y dijeron: «Por el dinero el devuelto en nuestras alforjas antes, se nos lleva, para calumniarnos e imputarnos para cogernos por esclavos a nosotros y nuestros asnos». 19Y llegáronse al hombre el que era sobre la casa de José y habláronle en la puerta de la casa, 20diciendo: «Te rogamos, señor: descendimos antes de comprar víveres; 21y aconteció, cuando vinimos a hospedarnos, abrimos nuestras alforjas, y he aquí el dinero de cada uno estaba en la alforja de él; nuestro dinero en balanza, hemos devuelto ahora en nuestras alforjas; 22y otro dinero hemos traído con nosotros a comprar víveres; no sabemos quién echó el dinero en nuestras alforjas». 23Y díjoles el hombre: «Paz con vosotros: no temáis; vuestro Dios y el Dios de vuestros padres os dio tesoro en vuestrasa alforjas y el dinero vuestro probadob lo tengo». Y sácoles a Simeón; 24y entróles a la casa de José, y trajo agua para que se lavaran los pies, y trajo forraje a sus asnos. 25Y previnieron los dones hasta que viniera José al mediodía; pues habían oído que allí habían de comer. 26Y entró José en la casa, y trajéronle los dones que tenían en sus manos a la casa, y adoráronle de rostro sobre la tierra. 27Y preguntóles: «¿Cómo estáis?» Y díjoles: «¿Está bien vuestro padre el anciano que decíais? ¿Aún vive? 28Y ellos dijeron: «Está bien el niño tuyo, nuestro padre; aún vive». Y dijo: «Bendito aquel hombre por Dios»c. E inclinándose, adoraron. 29Y, levantando los ojos José,d vio a Benjamín su hermano, el hijo de su madre, y díjoles: «¿Ese es vuestro hermano el menor que me decíais? Y dijo: «Dios apiádese de ti, hijo mío». 30Y turbóse José, y conmoviéronse sus entrañas sobre su hermano; y buscaba dónde llorar; y, entrando en la cámara, lloró allí. 31Y lavóse el rostro, y salió fuera, y dominóse y dijo: «Poned panes». 32Y pusieron para él solo; y para ellos aparte; y para los egipcios que comían con él, aparte; pues no pueden los egipcios comer con los hebreos pan; que abominación es para los egipcios todo pastor de ovejas.e 33Y sentáronse en frente de él: el primogénito, según su primogenitura, y el menor, según su menoría; y asombráronse los hombres cada uno con su hermano. 34Y lleváronse presentes de él a ellos; y excedía el presente de Benjamín los presentes de todos cinco veces. Y bebieron y embriagáronse con él.f
- a23Enriqueció vuestras alforjas.
- b23Justo, contado lo tengo; no es el mismo sino obsequiado.
- c28Este inciso, tan natural y tan bello, falta en el H. y la V.
- d29Después de reprimirse.
- e32Todo pastor de ovejas = falta en H. y V.
- f34«Regocijáronse», bebiendo.