Libros poéticos y sapienciales
Proverbios
Loor de la mujer buena
1Mis palabras dichas han sido por Dios, de rey amonestación, al que enseñó su madre. 2¿Qué, hijo, guardarás?, ¿qué? Dichos de Dios. Primogénito a ti digo, hijo: ¿Qué, hijo de mi vientre?, ¿qué, hijo de mis oraciones? 3No des a mujeres tus riquezas, y tu mente y vida a pos deliberacióna. 4Con consejo todo haz, con consejo vino bebe. 5Los potentados iracundos son; y vino no beban; a fin de que, bebiendo, no se olviden de la sabiduría, y lo recto juzgar no puedan, no, a los desvalidos. 6Dad bebida embriagadora a los en pesares, y vino a beber a los en dolores; 7porque se olvidan de su estrechez; y de los trabajos no se acuerdan más. 8Abre tu boca a la palabra de Dios; y juzga a todos sanamente. 9Abre tu boca y juzga justamente; y justifica al pobre y desvalido.
10Mujer varonil ¿quién hallará? Y más preciosa es que piedras valiosísimas la tal. 11Confía en ella el corazón de su marido; a la tal hermosos despojos no faltarán. 12Pues obra para el marido bienb toda la vida. 13Tejiendo lanas y lino, ha hecho lo provechoso con sus manos. 14Ha sido hecha cual nave mercante de lejos; y congrega ella la manutención. 15Y levántase con noche; y dio alimentos a su casa, y labores a sus servidoras. 16Habiendo visto un campo, compró y de los frutos de sus manos, plantó heredad. 17Ciñendo fuertemente su lomo, afirmó sus brazos a la labor. 18Y gustó que hermoso es el labrar; y no se extingue su lámpara toda la noche. 19Sus codos extiende a lo útil; y sus manos afirma el huso. 20Y sus manos abrió al pobre; y su palma extendió al menesteroso. 21No se solicita de los de casa su marido, si por acaso tardarec; pues todos los cerca de ella bien vestidos están. 22Dobles vestes ha hecho a su marido; y de biso y púrpura para sí misma vestiduras. 23Conspicuo hácese su marido en las puertas, cuando se sentare en junta con los ancianos habitadores de la tierra. 24Sábanas ha hecho, y vendido ceñidores a los cananeosd. 25Fuerza y decoro se ha vestido, y alegrádose en días postrerose; 26Su boca se abrió debida y legítimamente, y orden determinó a su lengua. 27Techadasf las sendas de sus casas; y manjares ociosa no comió; 28y la boca abrió sabia y legislativamente; y su misericordia alzóg sus hijos, y enriqueciéronse; y su marido la loó: 29«Muchas hijas adquirieron riquezas; muchas hicieron poderío; pero tú sobresales, las has sobrepasado todas. 30Mentidas las gracias, y vana la hermosura de la mujer; pues mujer discreta es bendecida; y temor del Señor ésta loe. 31Dadle de frutos de sus labios; y loado sea en las puertas, su marido».
- a3A reflexión después del hecho: demasiado tardía.
- b12Sólo el Alej.: «bien, y no mal».
- c21Interceptado por la nieve.
- d24= Mercaderes.
- e25Ancianidad.
- f27Abrigadas y seguras.
- g28Engrandeció a.