Libros históricos
Libro de Tobías
Tobit ciego. Los cabritos.
1Y cuando descendí a mi casa y me fue restituida Ana, mi mujer, y Tobías mi hijo, en la fiesta de Pentecostés, la que es sagrada de siete semanas, hízoseme una comida hermosa, y me recosté a comer; 2y vi viandas muchas, y dije a mi hijo: «Anda y trae a quien hallares de nuestros hermanos menesterosos que se acuerde del Señor; y aquí te aguardo.» 3Y, viniendo, dijo: «Padre, uno de nuestro linaje, estrangulado ha sido lanzado al ágora.» 4Y yo, antes de gustar, saltando, llevéle a una casa, hasta que se puso el sol. 5Y volviendo me lavé y comí mi pan en tristeza. 6Y acordéme de la profecía de Amós, según dijo: «Volveránse vuestras fiestas en llanto, y todas vuestras alegrías en lamentación.» 7Y lloré, y cuando se puso el sol, fui y enterrando, le sepulté. 8Y los parientes burlábanse diciendo: «Aún no teme que se le mate por este negocio; se ha ido corriendo, y he aquí, de nuevo entierra los muertos.» 9Y en la misma noche, volví después de sepultar, y dormíme mancilladoa junto a la pared del atrio; y mi rostro descubierto estaba, 10y no sabía yo que gorriones en la pared hay; y, abiertos mis ojos, dejaron caer los gorriones cosa cálida sobre mis ojos, e hízose albugo en mis ojos; y fui a médicos y no me aprovecharon. Pero Aquiácaro me sustentaba, hasta que partió a la Elimaida. 11Y mi mujer, Ana, asalariábase en los gineceosb, 12y enviabac a los amos y pagábanla también ellos el salario, añadiendo asimismo un cabrito. 13Mas, cuando vino a mí, empezó a balar y le dije: «¿De dónde el cabrito? ¿No será robado? Devuélvelo a sus dueños, que no es lícito comer cosa robada.» 14Pero ella dijo: «Por presente se me ha dado sobre mi salario.» Y no le creí y dije se le devolviera a sus dueños, y avergonzábame de ella. Mas ella, respondiendo, díjome: «¿Dónde están tus limosnas y tus justicias? He aquí todo lo cognoscible, contigo.»d
- a9Por la impureza legal.
- b11Departamento de mujeres.
- c12Sus labores.
- d14Se conoce que todo lo bueno que has hecho está contigo; no ha subido al cielo; está perdido.