Libros históricos
Libro de Tobías
El pez. Ragüel y Sara.
1Y cesó de llorar. 2Mas ellos yendo el camino, vinieron a la tarde al Tigris, un río, y pernoctaron allí. 3Y el joven descendió a bañarse, y saltó un peza del río y quería tragar al jovencillo. 4Pero el ángel díjole: «Coge al pez.» Y cogió al pez el joven y lo lanzó sobre la tierra. 5Y díjole el ángel: «Parte el pez, y, tomando el corazón, y el hígado y la hiel, guárdalos bien.» 6E hizo el joven como le dijo el ángel; y el pez, asando, comieron. Y caminaron los dos hasta aproximarse a Ecbátana. 7Y dijo el joven al ángel: Azarías, hermano, ¿qué es el corazón y el hígado y la hiel del pez?» 8Y díjole: «El corazón y el hígado, si a alguno perturba un demonio o espíritu malo, esto es menester que humee delante del hombre o mujer y ya no se le perturbará. 9Pero la hiel —unge tú al hombre que tiene albugo en los ojos, y sanará.» 10Y, cuando se acercaron a Rages, 11dijo el ángel al joven: «Hermano, hoy pernoctaremos con Ragüel; y él, pariente tuyo es, y tiene una hija unigénita, por nombre Sara. 12Hablaré acerca de ella para que se te dé por mujer, y porque te corresponde la herencia de ella, y tú sólo eres del linaje de ella; y la joven hermosa y discreta. 13Y ahora, óyeme, y hablaré a su padre, y cuando volviéremos de Rages, haremos las nupcias. Por esto, porque conozco a Ragüel que no la dará, no, a varón otro, porque según la ley de Moisés, merecerá la muerte, pues la herencia a ti toca tomar queb a todo hombre.» 14Entonces dijo el joven al ángel: «Azarías, hermano, he oído yo que la joven ha sido dada a siete varones y todos perecieron en el tálamo. 15Y ahora yo soy único de mi padre, y temo, entrando morir, así como los anteriores; pues un demonio la ama; y no daña a nadie sino a los que se allegan a ella, y ahora yo temo morir y bajar la vida de mi padre y de mi madre, con dolor por mí, a su sepulcro; e hijo otro no tienen que los sepulte.» 16Mas díjole el ángel: «¿No recuerdas las palabras que te mandó tu padre sobre que tomes mujer de tu linaje? Y ahora escúchame, hermano, por esto: porque la tendrás por mujer y del demonio ningún caso hagas; pues esta noche te será dada ésta por mujer. 17Y, cuando entrares al tálamo, tomarás ceniza de timiamas y pondrás sobre ella del corazón y del hígado del pez y los fumigarás, 18y olerá el demonio, y huirá, y no retornará por el siglo del siglo, y cuando te llegares a ella, levantaos ambos y clamad al piadoso Dios, y os salvará y se apiadará. No temas porque, para ti, ésta fue prevenida desde el siglo, y tú la salvarás y andará contigo, y creo que tendrás de ella, niñitos.» Y, al oír Tobías esto, amóla y su alma se adhirió sobremodo a ella. Y vino a Ecbátana.
- a3Algún tiburón; imagen de Asmodeo.
- b13Antes que.