Libros poéticos y sapienciales
Cantar de los Cantares
Beldad de la esposa
1Mi hermano ha descendido a su huerto, a las tazas del aroma, a pastorear en huertos y recoger lirios. 2Yo, para mi hermano, y mi hermano para mí, el que pastorea entre los liriosa.
3«Hermosa eres, allegada mía, como complacencia; graciosa como Jerusalén; asombro, como batalladorasb. 4Aparta tus ojos de delante de mí; pues ellos me han voladoc. Tu cabellera como greyes de las cabras, las que han asomado a Galaad; 5tus dientes, como greyes de las trasquiladas, las que han subido del lavadero; todas ellas gemelizantes; y estéril no hay entre ellas. Como cuerda, la purpúrea, tus labios; y tu habla graciosa. 6Como corteza de granada, tu mejilla, fuera de tu callar. 7Sesenta son las reinas, y ochenta, las concubinas; y jovencillas de que no hay número; 8una es la paloma mía, la perfecta mía; una es para su madre; escogida es para la que la pariód. Viéronla las hijas, y la felicitarán; reinas, asimismo concubinas, y la loarán».—
9¿Cuál ésta, la que va asomando, cual si aurora; hermosa, como luna; escogida, como el sol; asombro, como batalladoras?
10«A huerto de nuez he descendido a ver por los gérmenes del torrente; a ver si ha florecido la vid, han abierto las granadas; allí te daré mis pechose. 11No conoció mi almaf: me pusierong carros de Aminadabh.»
12Vuelve, vuelve, la Sulamita; vuelve, vuelve, y te contemplaremos.
- a2El es purísimo y ya ha venido a mí, su huerto.
- b3Filas.
- c4Transportado, enajenado.
- d8Con amor único y grande la amó su madre.
- e10Este inciso, falta en el H.
- f11Se aterró.
- g11Así.
- h11El tentador, un príncipe que trató de raptarla en sus carros.