Biblia de JünemannBiblia · Jünemann

Libros poéticos y sapienciales

Sabiduría de Salomón

15

Prosigue la impugnación de la idolatría

1Pero tú, nuestro Dios, bueno y verdadero, longánimo, y con misericordia disponiéndolo todo. 2Pues también, si pecáremos, tuyos somos, sabiendo tu potencia; pero no pecaremos, sabiendo que tuyos estamos reputadosa. 3Que el conocerte, íntegra justicia, y saber tu potencia, raíz de inmortalidad. 4Pues ni nos ha extraviado de hombres mal artificiosa excogitación, ni de siluetistas labor infructuosa, figura manchadab de colores variados, 5cuya vista a insensatos en oprobio viene, y desea la de una muerta imagen forma inánime. 6De lo malo amadores, dignos también de semejantes esperanzas, y los que labran, y los que desean y los que veneranc. 7Pues también el alfarero, blanda tierra comprimiendo, laboriosa plasma, para nuestro uso, cada cosa; empero del mismo barro ha plasmado, ya los de las limpias labores servidores vasos, ya los contrarios todos igualmente; pero de estos dos cual de cada uno sea el uso, juez, el barrero. 8Y mal laborioso, a un dios vano del mismo plasma barro el que, poco antes, de tierra hecho, en breve, parte a la de que fue tomado, cuando la del alma se le pidiere deudad. 9Empero tiene cuidado, no de que se ha de rendire, ni de que muy limitada vida tiene, sino que contiende con orífices y fundidores de plata; y a broncífices imita, y gloria considera porque cosas adulterinasf plasma. 10Polvo, su corazón, y más que tierra, vil su esperanza; y más que lodo, deshonrosa su vida; 11porque desconoció al que le plasmó y al que le inspiró alma activa e insufló espíritu vital. 12Empero estimaron juguete ser nuestra vida y la existencia feria lucrativa; pues ser necesario, dicen, de dondequiera, aún de lo malo lucrar. 13Pues éste sobre todos sabe que pecag, de materia térrea frágiles vasos y esculturas fabricando. 14Pero todos, insensatísimos y míseros sobre alma de párvulo, los enemigos de tu pueblo, los que se han enseñoreado de él. 15Porque también todos los ídolos de las gentes han creído dioses, los que ni de ojos uso tenían para vista; ni narices para aspirar aire; ni orejas de oír; ni dedos de manos para palpamiento; y sus pies, torpes para andanza. 16Pues hombre los ha hecho; y quien tiene espíritu prestado, plasmádolos; pues nadie cosah a sí propio semejante siendo hombre, puede plasmar para Dios; 17y mortal siendo, un difunto labra con manos inicuas; pues mejor esi que los númenes de él; que él ciertamente vivió; aquéllos, empero, en manera alguna.

18Y también a los animales, los más odiosos, veneran; pues irracionales siendo, comparados a los otros son peores. 19Ni, al punto de desearlosj, cualk en la de animales vista, hermosos se presentan pero han huido hasta de la de Dios alabanza y la bendición de éll.

  1. a2Esto nos retraerá de pecar.
  2. b4Desparramada.
  3. c6Lo malo: los ídolos.
  4. d8La muerte, que es la deuda del hombre para con la divina justicia.
  5. e9A la ímproba labor de fabricar ídolos.
  6. f9Falsas, númenes mentidos.
  7. g13Sobre todos.
  8. h16Ni siquiera.
  9. i17El, él mismo.
  10. j19Recrearse en ellos los hombres.
  11. k19Sucede a la vista de otros animales.
  12. l19El pecado primero los ha ahuyentado, alejado de la bendición divina, trocándolos en horror y padecimiento del hombre.