Libros poéticos y sapienciales
Sabiduría de Salomón
Las tinieblas de Egipto
1Pues grandes, tus juicios y mal enarrables, por esto indisciplinadas almas han errado. 2Pues habiendo imaginado enseñorearse de gente santaa los inicuos, atados de tinieblas y de larga aherrojados noche, encerrados bajo techos, fugitivos de la eterna providencia yacieran. 3Pues ocultarse creyendo en ocultos pecados, por tenebrosa de olvido cobertura; dispersados fueron, espantados terriblemente y de visiones conturbados; 4pues ni la que los contenía caverna, inmedrosamente guardaba, y estruendos que los conturbaban, sonaban en torno; y espectros de severas contristados, faces, aparecían. 5Y de fuego ciertamente ninguna fuerza alcanzaba a alumbrar, ni de astros esplendorosas llamas alumbrar lograban aquella odiosa noche. 6Y aparecíales sólo subitánea hoguera de temor llena; y, espantados de aquella no mirada vista, creían cosas peores que las que veían. 7Y de mágica ludibrios yacían, de arteb, y de la, en prudencia, jactancia reconvención contumeliosac. 8Pues los que prometían temores y turbaciones repeler de alma enferma, éstos de risible medrosidad enfermaband. 9Pues aunque nada turbador los amedrentabae, a los de fieras pasos y de serpientes silbidos ahuyentados, perecían temblorosos, hasta al de ningún modo evitable aire mirar rehusando. 10Que cosa menguada naturalmente, la maldad, testimonia condenadaf Y siempre ha presumido lo grave, angustiada por la conciencia. 11Que nada es el temor, sino traición de los del pensamiento auxiliosg; 12y por dentro siendo menor la esperanza, mayor cree la ignorancia de aquella, que presenta el tormento, causah. 13Pero los que la impotentei a fe, noche, y del impotente infierno cavernas sobrevenida, el mismo sueñoj dormían; 14ora de monstruos eran agitados de fantasmas; ora de la del alma desfallecían desesperanza; que súbito e inesperado temor les había sobrevenido. 15Luego también, el que una vez por acaso estaba allí caído, era custodiado en inferrada prisión recluido; 16pues ya rústico fuese alguno, o pastor, o de las del yermo obrero, de labores, cogido la inevitable sufría necesidad. 17Pues con una cadena de tinieblas todos estaban atados; y si una ráfaga sibilante; o por entre densas ramas, de aves resonancia armoniosa; o murmullo de agua pasando con fuerza; 18o estruendo áspero de derribadas piedras; o de saltantes animales carrera invisible; o de aulladoras aspérrimas bestias voz; o el repercutido de concavísimos montes eco; los paralizaba, aterrando. 19Pues todo el mundo de fúlgida resplandecía lumbre, y en inimpedidas ocupábase labores; 20sobre solos aquéllos se posaba la pesada noche; imagen de las tinieblas que habían de sobrevenirles; pero a sí propios eran ellos más pesados que las tinieblas.
- a2Israel.
- b7Nada podían las artes mágicas egipcias.
- c7Yacía también postrada la jactancia de su prudencia, de sus artes mágicas redargüida y cubierta de contumelia por los prodigios divinos de las tinieblas.
- d8Los magos egipcios habían prometido desvanecer las tinieblas y sus terrores.
- e9Ordinariamente.
- f10Testimonio contra sí, condenándose.
- g11El temor perturba la razón, la traiciona, que no atina a auxiliarse a sí misma.
- h12Mientras más desespera de auxilios, mayor se forja el ignorado mal que le atormenta; lo ignorado de la causa que le inflige el tormento.
- i13Contra la cual no hay poder.
- j13Forzado, yerto, letárgico.