Profetas
Isaías
Ruina del imperio universal.
Triunfo de Israel.
1Ay de los que os enmiseran; pero a vosotros nadie hace míseros; y el que os reprueba, no reprueba; capturados serán los reprobadores y entregados; y, como polilla en vestido, así serán superados. 2Señor apiádate de nosotros; pues en ti confiamos. Hecha ha sido la simiente de los inobedientes en perdición; pero nuestra saluda, en tiempo de tribulación. 3A voz de temorb pasmáronse pueblos, ante tu temor, y dispersáronse las gentes. 4Y ahora juntados serán vuestros despojos, de pequeño y grande; al modo que alguno juntare langostas, así se mofarán de vosotros. 5Santo el Dios, el que habita en lo excelso: llenádose ha Sión de juicio y justicia; 6en ley entregados serán, en tesoros nuestra salud: allí sabiduría, y ciencia y piedad para con el Señor; éstos son tesoros de justicia. 7He aquí ahora en vuestro temor éstos temerán; a los que temíais, clamarán de ante vosotros; mensajeros serán enviados amargamente llorando, pidiendo pazc. 8Pues yermadas serán las de éstos vías; reposará el temor de las gentesd; y la con éstos alianza es quitada; y no los reputaréis, no, hombres. 9Lloró la tierra; avergonzóse el Líbano; pantanos ha sido hecho el Sarón; manifiesta será la Galilea, y el Carmelo. 10«Ahora, alzaréme, dice el Señor; ahora me glorificaré; ahora me exaltaré; 11ahora veréis; ahora sentiréis: vana será la fuerza de vuestro espíritu; fuego os devorará; 12y estarán las gentes combustas, como espinae, en agro, lanzada y quemada. 13Oirán los de lejos lo que he hecho; conocerán los cercanos mi fuerza. 14Apartáronse los de Sión inicuos; cogerá temblor a los impíos; ¿quién os anunciará que el fuego ardef? ¿quién os anunciará el lugar, el eterno? 15El que anda en justicia; el que habla recta vía; que odia iniquidad e injusticia, y las manos sacude de dádivas, agrava las orejas para no oír juicio de sangre, cierra los ojos para no ver injusticia; 16éste habitará en excelsa caverna de peña fuerte: pan se le dará; y su agua, fiel. 17Rey con gloria veréis; vuestros ojos verán tierra en lontananza; 18nuestra alma meditará temor: ¿dónde están los letrados? ¿dónde están los consejerosg? ¿dónde está el que enumeraba a los que son alimentados: 19al pequeño y grande pueblo? al que no aconsejabah, y no lo sabía de habla profundai; de modo que no oyó un pueblo despreciado; y no tiene el que oye, entendimiento. 20He aquí Sión, la ciudad, la salud nuestra; tus ojos verán a Jerusalén; —ciudadj rica; tabernáculos que no serán sacudidos, no; y no se moverán, no, los clavos del tabernáculo de ella por el sempiterno tiempo; y las cuerdas de ella no serán rotas, no, 21porque el nombre del Señor, grande para vosotros; lugar habrá para vosotros, ríos y canales anchos y espaciosos; no andarás este caminok, ni andará barca impelidal. 22Porque mi Dios grande es: no pasará de mí; Señor, nuestro juez; Señor, nuestro príncipe; Señor, nuestro rey, Señor, éste nos salvará. 23Rompiéronse tus cuerdasm; porque no prevalecieron; tu mástil se inclinó; no soltará las velas; no alzará insignia, hasta que fuere entregada en presa; muchos cojos, pues presa haránn; 24y no dirán, no: «Trabajaré» el pueblo que habita en elloso; pues perdonóseles el pecado.
- a2Ha sido hecha.
- b3A la voz del trueno.
- c7H.: «Los mensajeros de Salem amargamente lloran».
- d8A Israel.
- e12Espino.
- f14Para vosotros.
- g18Que os hacían temer, y buscar alianzas extranjeras.
- h19El letrado y mal consejero.
- i19Sabía que no era pueblo de profunda inteligencia.
- j20Oh ciudad.
- k21Fatigándote.
- l21Penosamente a remo o vela.
- m23Barca enemiga = enemigo.
- n23Será tanto que ellos mismos alcanzarán.
- o24Entre los hombres, los demás pueblos.