Profetas
Isaías
Humillación y gloria del Mesías
1Señor ¿quién ha creído a nuestra oída?a y el brazo del Señor ¿a quién reveládose? 2Hemosb anunciado cual pequeñuelo delante de élc, cual raíz en tierra sedienta; no tiene figura ni gloria. Y le vimos, y no tenía figura ni belleza; 3sino que su figura, deshonrosa, y desfallecida ante los hijos de los hombres; hombre en plaga estando y sabiendo llevar enfermedad; pues ha sido apartadod su rostro, deshonrado y desestimado. 4Este nuestros pecados lleva, y de nosotros duélese; y nosotros pensamos que él estaba en trabajo, y en plaga, y en maltratamiento. 5Pero él fue herido por nuestros pecados, y enfermo está por nuestras iniquidades; enseñanzae de paz nuestra sobre él; con el cardenal de él nosotros fuimos sanos. 6Todos, como ovejas, hemos errado; el hombre en su camino erró; y el Señor le entregó a nuestros pecados. 7Y él, con estar maltratado, no abre la boca; como oveja a matanza, es llevado; y como cordero ante el que trasquila, mudo, así no abre su boca. 8En la humillación su juicio fue quitado:— la generación de él ¿quién contaráf?— porque es quitada de la tierra su vida; por las iniquidades de mi pueblo fue llevado a la muerte. 9Y daré los malos por la tumba de él, y los ricos por la muerte de élg; pues iniquidad no hizo, ni dolo en su boca. 10Y el Señor quiere purificarle de la plaga; si diereis por pecado, vuestra alma verá simiente longeva; y quiere el Señor quitar del trabajo de su alma; 11mostrarle luz y plasmar con inteligencia, justificar a justo bien sirviendo a muchos; y los pecados de ellos él llevará. 12Por esto él heredará a muchos, y de los fuertes repartirá despojos; por cuanto fue entregada a muerte su alma, y entre los inicuos fue contado; y él pecados de muchos sobrellevó, y por las iniquidades de ellos entregado fue.
- a1Lo que oímos, supimos de él.
- b2Le hemos.
- c2Dios.
- d3Cubierto, humillado.
- e5Corrección, castigo, penas para alcanzar nuestra paz, reconciliación, felicidad.
- f8Humillándole, atropellaron su juicio, la justicia: ¿quién narrará, explicará esa generación de deicidas?
- g9A los malos, los incrédulos, consideraré tales (dignos de castigo) por no creer ellos en su sepultura y resurrección; pero a los ricos (buenos en oposición a malos) por la muerte, la fe en la redención.