Libros poéticos y sapienciales
Sabiduría de Sirac o Eclesiástico
Castigo de los impíos.
Sabiduría de Dios.
1No ambiciones de hijos muchedumbre, de inútiles; y no te alegres de hijos impíos; si se multiplicaren, no te alegres de ellos; si no hay temor del Señor con ellos, 2no te fíes de su vida; y no atiendas a su lugar. 3Mejor es uno [temeroso de Dios] que mil; [hijos impíos], 4y morir sin hijos que tener hijos impíos; 5pues por un sensato se poblará una ciudad; pero tribu de inicuos se yermará. 6Muchas cosas tales he visto en mis ojos; y cosas más fuertes que éstas ha oído mi oreja. 7En congregación de pecadores se encenderá fuego; y en gente impersuasible encendióse ira. 8No se propició acerca de los antiguos gigantes; los que se rebelaron por la fuerza de ellos [y fueron destruidos]. 9No perdonó a la peregrinacióna de Lot, a los que abominó por su soberbia; 10no se apiadó de gente de perdición; de los que se alzaron en sus pecados; 11y asíb de los seiscientos mil infantes los que se juntaron en su dureza de corazón. Y si fuere uno el duro de cerviz, admirable esto: si fuere impune; 12pues misericordia e ira, de él, potentado de propiciaciones, y derramando ira. 13Según su mucha misericordia así también mucha su increpación: a varón, según sus obras juzgará. 14No escapará, en rapiñas, pecador; y no retardará, no, paciencia de pío. 15A toda misericordia hará lugar; cada uno, según sus obras, hallará. 16No digas que «del Señor me ocultaré: ¿acaso de la altura alguien de mí se acordará? 17en pueblo grande no seré recordado, no; pues ¿qué, mi alma entre innúmera criatura?». 18He aquí el cielo y el cielo del cielo, de Dios; abismo y tierra vacilarán en su visitación; 19juntamente los montes y los fundamentos de la tierra, al mirarlos, con temblor se sacuden; 20y en ello no ponderará corazón; [y todo corazón es comprendido por él], 21y sus caminos ¿quién entenderá? y tormentac que no verá hombre, 22y las más de sus obras, en lo oculto. Obras de justicia ¿quién anunciará? ¿o quién sufrirá?d pues lejos, el testamentoe [de algunos; y la interrogación de todos en la consumación es]. 23El empequeñecido de corazón, piensa estas cosas [vanas]; y varón insensato y errante piensa como necios.
24Oyeme, hijo, y aprende saber, y a mis palabras atiende con tu corazón. 25Manifiesto, en balanza, disciplina; y, en exactitud, anuncio saber [y en mis palabras atiende, en tu corazón; y digo, en equidad de espíritu, las virtudes que puso Dios en sus obras, desde el principio; y, en verdad, anuncio su ciencia]. 26En juiciof del Señor, sus obras, desde el principio, y desde la hechura de ellas, dispuso sus partes [y los principios de ellas en sus generaciones]. 27Ornó, por siglo, sus obras, y los principados de ellas por sus generaciones; no hambrearon ni trabajaron, ni desfallecieron de las obras de ellas, 28cada cual a su prójimo no oprimió; y hasta el siglo 29no desobedecerán la palabra de él. 30Y, después de esto, el Señor a la tierra miró, y la llenó de sus bienes, 31Alma de todo viviente cubrió la faz de ella, y a ella la vuelta de ellosg.
- a9El lugar de la peregrinación.
- b11No se apiadó.
- c21Son incomprensibles como la tormenta.
- d22La ley de Dios está muy olvidada.
- e22De la grandeza de Dios.
- f26Sabiduría.
- g31Todos los vivientes de la tierra, vuelven a ella.