Libros poéticos y sapienciales
Sabiduría de Sirac o Eclesiástico
Temor de la justicia divina.
Prudencia en el hablar.
1No te apegues a tus [inicuos] bienes, y no digas: «Suficiencia tengo» [pues nada aprovechará en el tiempo de la vindicta y de la calamidad]. 2No digas a tu alma y tu fuerza, para andar en concupiscencias de tu corazón; 3y no digas: «¿Quién me señoreará?» ¿Pues el Señor, vindicando te vindicará? 4No digas: «He pecado, y ¿Qué me ha sucedido?» Pues el Señor es longánimo. 5Acerca de propiciacióna no inmedroso te hagas, para añadir pecado a pecado. 6Y no digas: la compasión de él, mucha: la muchedumbre de mis pecados propiciará»; 7pues misericordia e ira, desde él; y sobre pecadores se posará su furor. 8No tardes en volverte al Señor; y no lo dilates de día en día; 9que de repente saldrá la ira del Señor; y, en tiempo de vindicta, exterminará. 10No te apegues a bienes injustos; pues nada te aprovecharán en día de embate. 11No avientes en todo viento; y no andes en toda senda; así el pecador, el bilingüe. 12Sé firme en tu entendimiento; y una sea tu palabra [y acompáñete palabra de paz y justicia]. 13Sé pronto en tu oída; y en longanimidad prefiere contestación. 14Si tienes entendimiento, contesta al prójimo; y, si no, tu mano esté sobre tu boca [que no se te coja en palabra indisciplinada y se te confunda]. 15Gloria y deshonra, en el habla, y lengua de hombre, caída de él. 16No se te llame susurrador, y con tu lengua no aseches. 17Pues sobre el ladrón hay [arrepentimiento y] vergüenza y condenación mala sobre el bilingüe, [pero sobre susurrador, odio y enemistad y contumelia]. 18En grande y en pequeño no desconozcasb.
- a5Pecados expiados.
- b18La justicia.