Libros poéticos y sapienciales
Sabiduría de Sirac o Eclesiástico
De amigos y consejeros.
Del sabio. De la continencia.
1Todo amigo dirá: «Amistado estoy yo también con él»; empero es amigo, de nombre sólo amigo: ¿Acaso pesar en esto no hay a muerte: 2compañero y amigo convertido en enemistad? 3¡Oh mal pensara! ¿de dónde has rodado a cubrir la secab [maldad y] en falsía? 4Un compañero de amigo, en alegría, goza y en tiempo de tribulación, estará en contra; 5un compañero con amigo trabajará, en razón de vientre; en frente de guerra, cogerá broquel. 6No olvides al amigo en tu alma; y no te desacuerdes de él en tus bienes. 7c 8Todo consejero ensalza consejod; empero está aconsejando para sí mismoe. 9De consejero guarda tu alma, y conoce primero qué ha menester; pues también él ha de aconsejarf para sí; 10no sea que eche sobre ti suertesg, y te diga: 11«Hermoso, tu camino»; y se pondrá en frente a ver lo que te ha de pasar. 7. No te aconsejes con los que mal te miran, y a los que te celan oculta consejo: 12[Con varón irreligioso trata de santidad, y con injusto, de injusticia;] con mujer de rival de ella; y con cobarde, de guerra; y con mercader de permuta, y con comprador de venta; con envidioso, de agradecimiento; 13y con inmisericordioso, de beneficencia, [con deshonesto, de honestidad], con perezoso, de toda labor; 14y con jornalero extraño, de consumaciónh; a doméstico haragán, de mucha operación —no te atengas a estos acerca de todo consejo; 15sino que con varón pío perdura, a quien conocieres observa mandamientos, 16quien, en su alma según tu alma y si cayeres [en tinieblas] se condolerá contigo. 17Y consejo de corazón estabilizai; pues no hay para ti uno más fiel que él; 18pues alma de varón [santo] anunciar a voces ha solido quej siete atalayas sobre alturas puestos en atalaya. 19Y en todo esto ruega al Altísimo que enderece en verdad tu camino. 20Principio de obras, palabra [veraz] y ante todo esto, consejo [estable]. 21Huella de mudanzak de corazónl: cuatro partes brota: bueno y malo, vida y muerte; y dominando asiduamente de ellas la lengua estám. 22Hay varón hábil y de muchos enseñador; y para la propia alma inútil es. [22. Varón perito a muchos enseñó y para su alma blando es]. 23Hay quien argucia en palabras, odioson; éste de todo alimento será privado, 24pues no le ha sido dada del Señor, gracia; porque de toda sabiduría se le ha destituido. 25Hay sabio para la propia alma, y los frutos de su discreción en bocao fieles. 26Varón sabio a su pueblo enseñará; y los frutos de su discreción fieles. 27Varón sabio se llenará de bendición; y le felicitarán todos los que ven. 28Vida de varón en número de días; y los días de Israel, innúmeros. 29El sabio en su pueblo heredará la fe, y su nombre vivirá por el siglo. 30Hijo, en tu vida tienta a tu alma y ve qué de malo para ella, y no le des; 31pues no todo a todos conviene; y no toda alma en todo se complace. 32No te insaciabilices en toda delicia, y no te derrames sobre viandas; 33que en muchos alimentos hay trabajo; y la insaciabilidad se allegará a cólera. 34Por insaciabilidad muchos han finado; pero el que se modera, añadirá vida.
- a3Este.
- b3= Tierra.
- c7El vs. 7 está traspuesto después del 11.
- d8Suyo.
- e8En pro de sí mismo.
- f9Puede aconsejar.
- g10V.: «Estaca, tropiezo».
- h14De la faena.
- i17Consulta tu corazón para que sea firme tu consejo.
- j18Más que.
- k21Señal es de inestabilidad, perversión.
- l21V.: «Palabra mala mudará el corazón».
- m21La lengua produce de continuo lo bueno y lo malo, la vida y la muerte.
- n23El falso se hace odioso y nadie quiere tratarle ni favorecerle.
- o25Su boca, sus palabras son fieles, sinceras.