Biblia de JünemannBiblia · Jünemann

Libros poéticos y sapienciales

Salmos

22

Dios es pastor de su pueblo; al que recrea con magnífico festín.

(Salmo para David)

1El Señor me pastorea; y nada me faltará. En paraje de grama, allí me estableció; 2sobre agua de refrigerio me ha nutrido; a mi alma recreado; 3guiádome por sendas de justicia, por su nombre. 4Pues, aunque yo anduviere en medio de sombra de muerte; no temeré el mal; porque tú conmigo estás; 5tu vara y tu báculo, ellos me han consolado. 6Has aderezado delante de mí una mesa, en frente de los que me atribulan; has ungido con óleo mi cabeza; y tu cáliz embriagador ¡cuán bueno! 7Y tu misericordia seguirá en pos de mí todos los días de mi vida; y para que yo habite en la casa del Señor, en longura de días.