Libros poéticos y sapienciales
Salmos
No hay que envidiar la prosperidad del impío.
(De David)
1No te enceles por los malvados; ni celes a los que obran la iniquidad; 2porque, tal como heno, en breve se marchitarán y tal como hierbas de verdura en breve caerán. 3Espera en el Señor y haz bondad, y habita la tierra, y te apacentarás en las riquezas de ella. 4Deléitate en el Señor, y te dará las peticiones de tu corazón. 5Confía al Señor tu camino, y espera en él, y él hará; 6y sacará fuera, como luz, tu justicia, y tu juicio como mediodía. 7Sométete al Señor y suplícale; no te enceles por el que prospera en su vida, por hombre que hace maldades. 8Reposa de ira y deja furor; no te enceles para mal hacer. 9Porque los que mal hacen, exterminados serán; pero los que aguardan al Señor, ellos heredarán la tierra. 10Y, todavía un poco, y no será, no, el pecador; y buscarás su lugar, y no lo hallarás, no. 11Mas los mansos heredarán la tierra, y se deleitarán en muchedumbre de paz. 12Acechará el pecador al justo, y rechinará sobre él de dientes; 13el Señor, empero, se mofará de él, porque prevé que llegará su día. 14Espadas desenvainaron los pecadores; tendieron su arco, 15para derribar a pobre y menesteroso, para degollar a los rectos del corazón. 16La espada de ellos entre en el corazón de ellos; y sus arcos quebrantados sean. 17Mejor, lo poco para el justo sobre riquezas de pecadores muchas. 18Porque brazos de pecadores quebrantados serán, mas afianza a los justos el Señor. 19Conoce el Señor los caminos de los inmaculados, y la herencia de ellos por el siglo será; 20no serán confundidos en tiempo malo; y en días de hambre se hartarán. 21Porque los pecadores perecerán; y los enemigos del Señor, tan pronto como fueren glorificados y exaltados, desfalleciendo, cual si humo, desfallecieron. 22Mutúa el pecador, y no paga; el justo, empero, compadécese y da. 23Porque los que le bendicen, heredarán la tierra; los que le maldicen, empero, exterminados serán. 24Por el Señor los pasos del hombre son dirigidos; y el camino de él querrá; 25cuando cayere, no se lastimará; que el Señor sostiene la mano de él. 26Joven fui —pues heme envejecido, y no he visto al justo abandonado ni a su simiente buscando pan. 27Todo el día se apiada y presta, y su simiente en bendición será. 28Declina del mal y haz el bien, y habita por siglo de siglo. 29Porque el Señor ama juicioa, y no abandonará a sus santos; por el siglo guardados serán. 30Malvados castigados serán, y simiente de impíos exterminada. 31Pero los justos heredarán la tierra, y habitarán por siglo de siglo en ella. 32Boca de justo meditará sabiduría, y su lengua hablará juicio. 33La ley de su Dios, en su corazón; y no serán suplantados sus pasos. 34Observa el pecador al justo, y busca como matarle. 35Pero el Señor no le abandonará, no, a las manos de él; y no le condenará, no, cuando se le juzgare. 36Aguarda al Señor y observa su camino, y te exaltará para que heredes la tierra; cuando fueren exterminados los pecadores, verás. 37He visto impío sobre exaltado y elevado como los cedros del Líbano; 38y pasé, y he aquí no era, y no se halló su lugar. 39Guardab inocencia y mira rectitud; porque hay posteridad para el hombre pacífico. 40Empero los malvados exterminados serán a una; las posteridades de los impíos exterminadas serán. 41Mas la salud de los justos, delc Señor, y escudador de ellos es en tiempo de tribulación. 42Y les ayudará el Señor, y les librará; y les sacará de los pecadores; y les salvará; que esperaron en él.
- a29Justicia.
- b39Tú.
- c41Viene de.