Biblia de JünemannBiblia · Jünemann

Libros poéticos y sapienciales

Salmos

31

Dicha del arrepentido. Dios le enseñará y protegerá.

(De inteligencia; para David)

1Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades han sido perdonadas; y cuyos pecados, cubiertos. 2Bienaventurado el varón a quien no imputará el Señor, no, pecado; ni hay en su boca dolo. 3Cuando callé envejeciéronsea mis huesos, de haber yo clamado todo el día: 4Porque día y noche pesó sobre mí tu mano; retorcíme de miseria, mientras se clavaba la espinab.

5Mi pecado manifesté, y mi iniquidad no oculté; 6dije: «Confesaré contra mí el pecado mío al Señor»; y tú perdonaste la impiedad de mi corazónc.

7Por éstad orará todo santo a ti en tiempo oportuno; 8empero, en cataclismo de aguas muchase, a él no se acercarán. 9Tú eres mi refugio, de la tribulación, la que me circunda; mi alborozo, redímeme de los que me cercanf.

10«Te intelectualizaré y te enseñaré en este camino que andarás, fijaré en ti mis ojos». 11—No os hagáis como caballo y mulo, que no tienen entendimiento; 12en brida y morral los belfos de ellos estrechag, de los que no se acercan a tih. 13Muchos los flagelos del pecador; mas al que espera en el Señor misericordia circuirá. 14Alegraos en el Señor y alborozaos, justos; y gloriaos, todos los rectos del corazón.

  1. a3Se marchitaron.
  2. b4«Interludio».
  3. c6«Interludio».
  4. d7Causa.
  5. e8Al estallar la ira divina.
  6. f9«Interludio».
  7. g12Tú = hay que estrechar.
  8. h12Para obligarles a acercarse a ti, a servirte.