Biblia de JünemannBiblia · Jünemann

Libros poéticos y sapienciales

Salmos

57

Perecen los malos y triunfa la providencia de Dios.

(Para el fin: «No pierdas»; para inscripción de columna)

1¿Si verdaderamente ya justicia habláis? ¿lo recto juzgáis, hijos de los hombres? 2puesto que en el corazón iniquidades obráis en la tierra; injusticia vuestras manos entretejen. 3Extrañádose han los pecadores desde la matriz; extraviádose desde el vientre; hablado mentiras. 4Furor tienen, a semejanza de la serpiente, cual de áspid sordo y cerrando sus orejas; 5el que no escuchará voz de los que encantan y del medicamento medicado por sabio. 6Dios ha quebrantado sus dientes en su boca; las muelas de los leones ha destrozado el Señor. 7Anonadaránse como agua corriente, tenderá su arco hasta que flaqueen. 8Como cera, la derretida, serán quitados: descargóse fuego, y no vieron el sol. 9Antes de que conocieran vuestras espinas la zarzaa como a vivientes, como en ira os devorará. 10Alegraráse el justo, cuando viere la vindicta de los impíos. Lavaráb sus manos en la sangre del pecador. 11Y dirá el hombre: «¿Si ya hay fruto para el justo? Ya hay Dios que los juzga en la tierra?».

  1. a9Se hicieran zarza.
  2. b10Podrá lavarlas por lo abundante de ella.