Biblia de JünemannBiblia · Jünemann

Libros poéticos y sapienciales

Salmos

30

El justo afligido y abandonado ora y confía en Dios.

(Para el fin; salmo para David, de asombro)

1En ti, Señor, he esperado; no sea yo confundido, por el siglo; en tu justicia líbrame y quítame. 2Inclina hacia mí tu oreja; acelérate a quitarme; 3házteme un Dios escudador, y casa de refugio, para que me salves. 4Porque fortaleza mía y refugio mío eres tú; y por tu nombre, me guiarás y me nutrirás. 5Me sacarás de este lazo que me han ocultado; pues tú eres mi escudador. 6En tus manos encomendaré mi espíritu; redímeme, Señor, el Dios de la verdad. 7Has odiado a los que observan vanidades en balde; 8yo, empero, en el Señor he esperado; alborozáreme y alegráreme en tu misericordia; 9porque has mirado mi humildad; salvado, de las necesidades, a mi alma. 10Y no me has encerrado en manos de enemigo; has puesto en lugar dilatado mis pies. 11Apiádate de mí, Señor; porque estoy atribulado; conturbado está en iraa, el ojo mío, el alma mía, y el vientre mío. 12Pues ha desfallecido en dolor, mi vida, y mis años, en gemidos; 13debilitóse en pobreza, mi fuerza; y mis huesos se conturbaron. 14Sobre todos mis enemigos he sido hecho oprobio, y para mis vecinos sobremanera; y temor para mis conocidos; 15los que me veían, fuera huyeron de mí; fui olvidado, tal como un muerto, de corazónb, 16he sido hecho tal como un vaso perdido; pues he escuchado vituperio de muchos, asentados en torno. 17Juntándose todos a la vez contra mí, quitar a mi alma determinaron. 18Yo, empero, en ti he esperado, Señor, he dicho: «Tú eres mi Dios: en tus manos mi suerte»; 19líbrame de mano de mis enemigos y de los que me persiguen. 20Ilumina tu semblante sobre tu siervo; sálvame en tu misericordia, Señor, no sea yo confundido; pues te he invocado; 21córranse los impíos y bajados sean al infierno. Mudos sean hechos los labios los dolosos, 22los que hablan contra el justo iniquidad en soberbia y menosprecio. 23¡Cuánta, la muchedumbre de tu bondad, Señor, que has ocultado para los que te temen; 24aderezado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres! 25Los esconderás, en el escondite de tu rostro, de ante conturbación de hombres; 26los ampararás, en tabernáculo, de ante contradicción de lenguas. 27Bendito Señor, porque ha enmaravillado su misericordia en ciudad de circunvalación. 28Y yo dije en mi arrobamiento: «Con que lanzado he sido de faz de tus ojos»; 29por esto, has escuchado, Señor, la voz de mi oración, al clamar yo a ti. 30Amad al Señor, todos sus santos; pues verdadesc inquiere Señor, y retribuye a los que en demasía hacen soberbia. 31Esforzaos, y fortifíquese vuestro corazón, todos los que esperáis en el Señor.

  1. a11Contrariedad; padecimiento.
  2. b15Olvidado de los corazones.
  3. c30Sinceridades, equidades.