Biblia de JünemannBiblia · Jünemann

Libros poéticos y sapienciales

Salmos

83

Anhelo del altar de Dios.

(Para el fin; para los lagares; para los hijos de Coré, salmo)

1¡Cuán amados, tus tabernáculos, Señor de los ejércitos! 2Anhela y desfallece mi alma por los atrios del Señor; mi corazón y mi carne se han alborozado por Dios viviente. 3Pues también el gorrión se ha hallado casa; y la tórtola nido donde pondrá sus polluelos: 4tus altares, Señor de los ejércitos, rey mío y Dios mío. 5Bienaventurados todos los que habitan en tu casa; por los siglos de los siglos te loarána.

6Bienaventurado el varón cuyo acogimiento, de él, es de ti, Señor: subidas en su corazón ha dispuesto, en el valle del llanto, al lugar que ha puestob. 7Que bendiciones dará el legislador: irán de fuerza en fuerzac: apareceráse el Dios de los dioses en Sión. 8Señor, Dios de los ejércitos; oye mi oración, escucha, Dios de Jacobd.

9Escudador nuestro, ve, Dios, y mira el rostro de tu ungidoe. 10Porque mejor, día uno en tus atrios sobre millares; 11he elegido ser desechado en la casa de Dios más bien que habitar en pabellones de pecadores. 12Porque misericordia y verdad ama el Señor Dios, gracia y gloria dará. 13Señor no retardará los bienes a los que anduvieren en inocencia. Señor de las virtudes, bienaventurado el hombre que esperare en ti.

  1. a5(«Interludio»).
  2. b6Dios.
  3. c7Subiendo por los ásperos caminos de la vida al monte de Dios, el cielo.
  4. d8(«Interludio»).
  5. e9David, imagen de Israel y del Mesías.