Libros poéticos y sapienciales
Salmos
Otros gemidos de los judíos cautivos en Babilonia
1Senténciame, Dios, y juzga mi juicio de ante gente no santa; de hombre inicuo y doloso líbrame. 2Porque tú eres, Dios, mi fortaleza; ¿por qué me has desechado? ¿Y por qué contristado ando, al atribularme mi enemigo? 3Envía tu luz y tu verdad: ellas me guiaron y condujeron a tu monte santo y a tus tabernáculos. 4Y entraré al altar de Dios, al Dios que alegra mi juventuda; 5te confesaré, Señor, Dios mío, en cítara ¿Por qué triste en torno estás, alma? ¿Y por qué me conturbas? Espera en Dios; porque le confesaré: «Salud de mi rostro, Dios mío».
- a4Que me da alegría juvenil.