Libros poéticos y sapienciales
Salmos
Afligida el alma por sus enemigos, espera en Dios; quien la escucha.
(Para el fin; por el pueblo el que del Santo estaba alejado; para David en inscripción de columna; cuando se apoderaron de él los filisteos en Get)
1Apiádate de mí, Dios, porque me ha conculcado el hombre; todo el día, guerreando, atribuládome; 2conculcádome los enemigos todo el día, 3desde lo altoa del día; porque muchos, los que guerrean contra mí; no temeré; y yo en ti esperaré. 4En Dios loaré mis palabrasb todo el día; en Dios he esperado; no temeré lo que me hiciere carnec. 5Todo el día mis palabras abomi- naban; contra mí todos los pensares de ellos en mal. 6Asediarán y ocultaránse; ellos mi calcañar acecharánd; 7¡cómo han aguardado a mi alma! de ningún modo les salvarás; en ira pueblos quebrantarás. 8Dios, mi vida te he mani- festado; has puesto mis lágrimas delante de ti; 9cual también en tu promesae. Volveránse mis enemigos hacia atrás, 10en el día que yo te invocare; he aquí he conocido que mi Dios eres tú. 11En Dios loaré la palabra; en Dios loaré el dichof. En Dios he esperado, no temeré lo que me hiciere el hombre. 12En mig, Dios, los votos que pagaré de loor a ti; 13porque has librado mi alma de la muerte, y mis pies, de caída, para que yo plazca, delante de Dios, en luz de vivientes.
- a3Lo remoto, el amanecer.
- b4Dichas a mí por Dios: sus promesas.
- c4El hombre.
- d6Para derribarme.
- e9Está dicho.
- f11= Versículo 4.
- g12Están, tengo presentes.